Pintor si pintas con amor PDF Imprimir E-mail
Escrito por Marian   
Domingo, 03 de Abril de 2011 09:46

Teníamos previsto “adecentar” un poco el edificio; solicitamos los servicios a una empresa de construcciones y acordamos el día que se empezarían a instalar los andamios con la incomodidad que esto conlleva, había que quitar tendederos etc...

 

Pintor si pintas con amor

 

Decidimos hacerlo en primavera con el fin de que cuando llegara el verano que es cuando sueles tener las ventanas abiertas  ya estuviera finalizada la obra, de lo contrario o tenías todo cerrado a cal y canto, achicharrandonos, o abriendo y pareciendo que estás en la calle. No me imaginaba estar comiendo mientras tenía a los albañiles en mi balcón, vamos como tenerlos en la sopa.

Pero la “comunidad” propone y Dios dispone... se alargó más de la cuenta.

¿Y qué se podía hacer? ¡Aguantarse! Montar un andamio tiene “tela” (o mejor dicho, ferralla).

Vino el calorcito de golpe, como suele pasar, no para aire acondicionado pero ya apetecía abrir un poco para que pasara el aire, y estando la luz al precio que está... ¡dejaremos que pase el aire!

Yo tengo el ventanal acristalado todo cerrado, me levante pronto y dije: antes que empiecen a trabajar los albañiles (los tenia ya a la altura de mi tercera plata) vamos que estaban como en “casa”... abriré un poco el ventanal y que se ventile la casa. Me tomé un café, decidí meterme en la ducha, se me agolpó en la mente todo la actividad del día, etc, etc. Como se suele decir se me fue “la olla”. Después de la ducha me puse mi albornoz para secarme y decidí irme al dormitorio a vestirme. En este tiempo en el baño con el vaho no se puede resistir, vamos que si tardas en salir estás para darte otra ducha...  Ir desnuda no molesta con estas temperaturas que teníamos, decidí poner el pijama para lavarlo y aquí viene el kit de la cuestión ¡me había olvidado cerrar el ventanal  y ahí era donde tenía el cesto de la ropa sucia!... ¡Me fui directa y decidida pero pare en seco! Yo desnuda y el albañil mirándome parecía una figura, ni respiraba. La verdad es que a mí también se me corto la respiración. No sé quien cogió primero aire de los dos... pero si tardamos más hoy este relato seria bien diferente, ¡hablaríamos de un doble velatorio!

Pintor que pintas con amorYo le dije: “Lo siento, lo siento”... al mismo tiempo que me notaba la cara ruborizada y todo mi cuerpo, no sabia ni que decir... sin embargo el albañil, por cierto que estaba como un keso, me dijo: ¡Yo SÍ LA SIENTO!” Y mis ojos se dirigieron al “sitio”, vamos que al buen entendedor... tenia su “porra” erecta (si digo bien, “porra”, era hora del desayuno) y yo frente a Él desnuda completamente... pensé rapidito, y Yo con un café solo en el cuerpo... ¿por qué no meterle la leche?... Él con un paso adelante y ya lo tenia dentro de mi cocina. Me empujó hacia la mesa, Yo me deje hacer... y él me lo hizo y que bien nos sentó... le sugerí que se sentara, que equilibrio para subirse al andamio como que no le veía. Claro, yo le hice compañía: “Y dime ¿mañana que tal si en vez de café nos tomamos juntos uno con leche?”  Él accedió, y claro pintar lleva unos días... pensé, ¡¡Si pinta igual que me ha tapado la “grieta” la fachada va ha ser la bomba!!!

Comentarios (1)
no veas
1 Lunes, 11 de Abril de 2011 21:06
chuso
con esa rapidez de reacción a ver donde hay fachadas de esas

Agrega tu comentario

Tu nombre:
Título:
Comentario:
Última actualización el Domingo, 10 de Abril de 2011 21:46