| Baile de máscaras |
|
|
|
| Escrito por Armonía Hache |
| Lunes, 01 de Febrero de 2010 17:56 |
|
Esta noche fría y lluviosa, me ha dado por pensar en ti… A pesar del tiempo que ha transcurrido, no hay día en el que no sienta tu presencia cerca de mi piel. Hace un año que nos conocimos y debo confesarte que mi corazón se acelera cuando mi mente te busca. Tal vez fuesen las burbujas de aquel champán, o estar debajo de aquella luz artificial, o las pintorescas vestimentas que nos trasladaban a todos a la Venecia siglo XVII. O tal vez fue que tu aroma me envolvió como la espesa niebla y tus cálidos ojos se clavaron en mí acompañados de una sonrisa pícara acorde con tu oscura máscara de larga nariz que resaltaba entre todo aquel mar de plástico blanco. El caso es que aún a día de hoy puedo recordar tus cálidas manos acariciando las mías, entrelazando los dedos y reposando firme en mi cadera, preparándose para aquel vals frenético del que éramos partícipes. Recuerdo aquel día con bastante precisión. Había ido a aquel salón con mis mejores galas y mis peores deseos pero sin un objetivo fijo. Cuando entré en aquel lugar no esperaba encontrar nada, me conformaba con ver aquellos faldones imposibles danzar tiñendo de colores aquel salón blanco y dorado, con una copa burbujeante en la mano y una sonrisa en los labios. Y muchos fueron los osados que se atrevieron a enfrentarse a un cruce de palabras sin tener nada que decir, en un continuo vaivén de sonrisas forzadas y despliegue de encantos y, de la nada, apareciste tú y sin mediar palabra desataste en mi el lado oscuro que la máscara me había permitido mostrar. Fuiste cortés y entregado. Recuerdo la forma en la que me tomaste de la mano, sin mediar palabra, invitándome a salir a aquella pista atestada de gente la cual pareció quedarse vacía para nosotros dos. Estábamos rodeados de multitud pero yo sólo te sentía a ti, sentía tu respiración refrescándome el alma acalorada y sentía tu corazón, que intentaba salir de tu pecho, marchando el compás de cada paso. Y aquella sutileza que utilizaste para arrastrarme hasta lo más profundo de mis deseos, desprendiéndome hábilmente de mi miedo, mi vergüenza y mi vestido.
Ni siquiera se me cruzó por la cabeza preguntarte tu nombre. Ni siquiera me importaba tu nombre. Aquella noche de locos lo único que me importaba era seguir sintiendo tu olor a mí alrededor, seguir sintiendo tus envestidas firmes y profundas.
![]()
Aguardo impaciente que llegue el próximo carnaval. Aguardo impaciente volver a encontrarme con aquella máscara negra de afilada nariz. Aguardo impaciente al momento de volver a cabalgar sobre ti. Aguardo impaciente el momento en el que pueda arrancarte la máscara y quedarnos así desnudos para enfrentarnos al tiempo. Esta noche fría y lluviosa me ha dado por pensar en ti… con mis manos. Siempre tuya, Armonía Hache |
| Última actualización el Martes, 02 de Febrero de 2010 21:18 |



Querido amigo:
Esta noche fría y tormentosa, me invitó a pensar en ti. Tu olor me envolvió una vez más como un fantasma que vaga dentro de mi habitación y ahora me encuentro completamente desnuda frente al espejo, con aquella máscara que una día tintineó por ti. La yema de mis dedos provocan en mí el mismo cosquilleo que provocaba tu lengua trepando desde mi mano hasta el cuello, rozando mi escote sin llegar a mis pechos. Ahora, desnuda en la más pura intimidad, me gustaría quitarte esa máscara de pícaro y hacer el amor con ese chico tímido y reservado que dices que eres. Mis manos frías no son capaces de emular las caricias suaves sobre mis duros pezones sumisos a tu voluntad. No soy capaz de recrear fidedignamente tu forma de despertar mi deseo. Sin buscarlo, me hiciste suplicar en silencio y no dudé ni un instante en entregarte mi cuerpo. Añoro tu presencia mezquina. Añoro tus manos crueles. Añoro tu forma de hacerme sentir viva envuelta en aquellas cortinas aterciopeladas que se desprendieron cuando tu lengua hizo zozobrar mi pequeño cuerpo. Mi clítoris añora tu dulce tortura, alcanzando un punto de no retorno sin permitir llegar al “bigbang” de mi sexualidad. Deslizo lentamente mis dedos dentro de mi vagina buscando el roce de tu pene en mi más extrema soledad. Nunca volveré a encontrar a alguien que maneje mi cuerpo con esa suavidad, como si temieses que me rompiese pero con la firmeza de la pasión con la que golpeabas en punto más placentero de mi ser. Y esos besos dulzones cuyo sabor busco cada vez que mi lengua acaricia mis carnosos labios. Necesito tu presencia. Necesito tu olor anestesiando mi corazón roto. Necesito tu voluminoso pene penetrando en mi alma…
lo siento no puedo hacer mas comentarios tengo que ir al baño.
Querido Peter, debo reconocer que he tenido que leer varias veces tu mensaje y aún así he tenido que recurrir a mi consejo de "sabios" y, tras meditarlo mucho, finalmente conseguimos sacar una conclusión: Voy a hacer una interpretación libre de tu comentario (digo libre por si acaso ando en un error). Me alegro de que te haya gustado... y el relato también ;)
Querida Merche, realmente me alagas. Aunque parezca mentira, escribir no siempre es fácil, "los musos" tienen la costumbre de desaparecer en el momento menos oportuno dejando una nota sobre la almohada, pero por gente como tú vale la pena sentarse, cerrar los ojos y dejar que el corazón marque el compás... Espero poder seguir sorprendiéndote gratamente...
Querido Parado, lo desconocido nos aterra y nos atrae hasta hacernos perder la cordura... ¿Por qué no dejarse llevar? ;)
Querido Bet Seller, bonito nombre, sobre todo si le añades una S... lo interesante del carnaval es la originalidad y el atrevimiento... Igual que San Valentín es el día de los enamorados, Carnaval es el día de los "sinvergüenzas"... Curioso que sean fechas taaan próximas...
¡Un beso húmedo!
Creo que nada otorga mas libertad a un ser humano, que desnudarse en cuerpo y alma. Desdeluego, no en todos los momentos se puede hacer...pero sin duda, recomendaría efusivamente que todos los dias estuvieramos desnudos y dejaramos a nuestro cuerpo y nuestra alma entender, que no nos avergonzamos de ellos y que no nos importa lo que otros piensen.
Somos perfectos...y tú, Hache, escribes muy bien.
Espero que nos encontremos en algún carnaval de esta vida.
:*