Pensamientos mortales PDF Imprimir E-mail
Escrito por Aurora Borealis   
Martes, 30 de Diciembre de 2008 02:13

Se suele considerar que la palabra libertad designa la facultad del ser humano que le permite decidir llevar a cabo o no una determinada acción según su inteligencia o voluntad. Es muy importante que sea transparente el concepto de libertad, porque su lado opuesto es prácticamente el reflejo del maltrato. La predestinación, la fatalidad que conlleva la pérdida de libertad psicológica y física, nace desde el otro lado del mar del olvido en el que cae la persona que pierde su autonomía, al transformarse ésta, en dependencia total.

Pensamientos mortalesLa muerte lenta pero constante de la voluntad, es un problema para las mujeres, ya que cuando ocurre, cuando borran de su memoria que existe, no son conscientes de que dejan de existir. Cuando pierden su personalidad, su ser, hasta que casi se encuentran en su último aliento, impredeciblemente continúan, siguen dejándose maltratar, les queda fortaleza para luchar, muchísimas veces incluso en nombre de la lógica, en su interior nace una necesidad de entender, de querer saber, por qué, hasta cuándo, qué les está matando, ¿es odio, es amor, es locura..?.

Quizás no se entiende muy bien a que me refiero cuando menciono la lógica sin situarla en contexto, voy a intentar explicar la lógica que se desencadena en una mujer que sufre maltrato. Podría afirmarse, que si algo tienen en común todas las personas maltratadas, es que tienen un antes y un después. El antes sería justo antes de conocer a su verdugo y el después sería, justo cuando recuerdan quiénes eran antes, o justo antes de olvidar cómo eran antaño, en el pasado, en su vida libre, en su vida, cuando era suya.

Paradójicamente, las mujeres maltratadas piensan mucho en todo, meditan sobre su situación constantemente, se pierden en reflexiones mentales complejas, que terminan basándose en una lógica aplastante que las destruye, sigilosamente, con un fluir invisible que las penetra con principios como el matrimonio, la pareja, los hijos, la responsabilidad como mujer, madre...Necesitan lograr ser como hay que ser, como les obligan a ser, perfectas en todo, sumisas, comprensivas, fuertes para aguantar la tensión de un sin vivir,  pero a la vez cariñosas, obedientes, en fin, necesitan hacer felices a sus parejas y son capaces de aguantar todo y más por la causa sin causa, por un fin que no justifica nada, por una mirada que no ve la verdad que late en sus lágrimas, cada vez que una herida cicatriza para dar paso a otra nueva.

 La realidad es que no saben que el problema no está en ellas, o si lo intuyen buscan cualquier argumento sólido que les dé fuerzas para poder seguir manteniendo su relación. Luchan por salvarla, por salvar a su pareja, y se olvidan por completo de salvarse así mismas, dejan entre renglones  un sentir que esa lucha interior es positiva, magnífica, inmensa, pero necesitan aprender, tomar consciencia de que ciertamente, está totalmente desviada del camino correcto por el que debería ir encaminada. Deberían leer y releer lo que escribo para darse cuenta de que se engañan así mismas, y se sienten culpables, y nada más lejos de la verdad, pues lo que necesitan es ayuda, cualquier tipo de ayuda es buena, tanto si es leída, como si es de la mano de alguien, como si es creada desde un motivo que la empuja a saber de una vez por todas, la verdad.

Porque la batalla con el maltratador, está ganada si te rindes y decides dejar de intentar salvar una relación que muere una y otra vez cada día. La protección está en saber cuál es el problema y cuál la solución, en ser consciente de la situación real y tener bien claro que las cartas ya están sobre la mesa, aunque no queramos mirar lo que esconden detrás. No es necesario, es que detrás no hay nada.

En pocas palabras, todas las energías que dejan sin fuerzas a las mujeres maltratadas, si fueran dirigidas a salvaguardarse en lugar de intentar proteger una relación infernal, una pareja sin solución, un mundo sin vida, se darían cuenta de que hay mucho más aire del que respiran, mucha más luz, mucho más amor y esperanza de la que pueden imaginar. La confianza en sí mismas, la fortaleza interior, un motivo por el que luchar que valga la pena, es la llave de una puerta que siempre está cerrada, porque no se abre con dolor, se abre con miedo, pero se abre y una vez abierta, jamás se ha de volver hacia atrás.

Comentarios (3)
ese sentimiento de culpabilidad
1 Domingo, 01 de Febrero de 2009 20:15
patojad
En el caso de la mujer maltratada lo que mas me sorprende es el sentimiento de culpabilidad que desarrolla la mujer maltratada.
Como es posible que se sienta culpable de su situación?
Sentimiento de culpabilidad
2 Domingo, 01 de Febrero de 2009 22:53
monines
Se siente culpable porque su pareja ha conseguido a fuerza de machaque continuo que ella se sienta inferior. Su autoestima cae en picado y por eso tiene siempre ese sentimiento de culpabilidad.
Hasta que no comprenda que el problema no es ella
3 Sábado, 14 de Febrero de 2009 09:46
Aurora Borealis
Hace falta tiempo para asimilar lo que ocurre realmente, hasta que no toma consciencia de que el problema no es ella y de que las soluciones están entre aceptar la situación o cambiarla, sufrirá y se autoculpabilizará porque no está preparada todavía para poder hacer frente al problema real. Él no cambia, y por mucho que ella se esfuerce, no cambiará, el que debe esforzarse es él, que no está por la labor. Cuando la mujer se da cuenta de que es un problema ajeno a ella, lleva un largo tiempo, pero puede conseguirlo. Tiene que conseguirlo.

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Última actualización el Domingo, 01 de Febrero de 2009 21:03