| ¿Cómo castigamos a nuestros hijos? |
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| Escrito por profesora aguacate |
| Lunes, 03 de Marzo de 2008 17:33 |
¿SABEMOS CASTIGAR?LA TAREA MÁS DIFÍCIL DE LOS PADRES Corregir las malas conductas de los niños es la tarea más ingrata para los padres. Pero es una parte esencial de la paternidad que tarde o temprano debemos afrontar. Te damos unas pautas para ayudarte en este cometido. DESCUBRE LOS ERRORES 1.- Castigarle y retirar el castigo de inmediato (cubriéndole de besos, mimos, etc.) Si actúas así es porque no toleras el distanciamiento que se origina después del castigo. “Ahora me querrá menos”, pereces pensar. Tu educación es por eso demasiado permisiva y no establece límites. ¡Todo niño necesita que sus padres le corrijan a su debido tiempo! Y, al contrario de lo que piensas, tu hijo te lo agradecerá. No en este mismo momento, pero sí en el futuro, ya que gracias a ti sabrá como comportarse con los demás. 2.- Interpretar sus trastadas como una ofensa personal. “Acabo de ordenar el salón y mí hijo lo revuelve todo, parece que quiere fastidiarme”. Ten en cuenta que la mayoría de las conductas negativas de los niños no albergan una mala intención, ya menos contra sus padres, sino que son fruto de su estado evolutivo. 3.- Repetirle las prohibiciones y advertencias como una cantinela, en tono monótono o desde lejos (tú en la cocina y el niño en el salón), sin preocuparte por que las cumpla. Si de verdad quieres algo de él, acércate, mírale a la cara y tócale el hombro mientras se lo dices. 4.- Imponerle castigos que tú y él sabéis que no va a cumplir. Decirle en el parque: “Si no dejas de molestar a los demás, no saldrás en una semana. Tu advertencia es difícil de llevar a cabo y, además es un castigo para ti misma. Más efectivo es decirle: “Si no cambias de conducta, nos iremos ahora a casa”. Y, muy importante, llévalo a cabo, si tu hijo persiste con su mala conducta. 5.- “Quiere mandar sobre mí y debe saber quien manda aquí”. Este pensamiento revela más una inseguridad de los padres que un deseo real del niño. Lógicamente, eres tú quien toma las decisiones y no debes dudar sobre ello. El niño lo quiere así; tú eres su maestro. En la fase del descubrimiento del “yo”, tu hijo intentará imponer su voluntad, pero no para restarte autoridad, sino para descubrir quién es él. Sé flexible con él durante este periodo, acepta su rebeldía, pero sin dejar de tomar decisiones cuando sea necesario.
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| Última actualización el Martes, 01 de Febrero de 2011 19:56 |



¿SABEMOS CASTIGAR?
Veo muy acertado el punto tres, pues a los niños hay que hablarles enseñándoles las cosas con una comunicación directa, no son la mascota de la casa, son nuestros hijos.