Abre-fácil. PDF Imprimir E-mail
Escrito por Eva picadillo   
Martes, 17 de Febrero de 2009 16:59
La lata pacá y pallá.

 


 

Las latas abre-fácil, salvo las de alcachofas en su jugo, los pimientos del piquillo y alguna otra que se me olvida, suelen ir llenas de aceite que, me da igual sea de oliva o vegetal, resbala como una pastilla de jabón en una ducha penitenciaria y cuanto más pequeñas son, más peligrosas resultan. El índice de peligrosidad más alto lo tienen las latas de anchoas, así que es necesario proveerse de una serie de artilugios, medidas y precauciones para llegar a buen fin.

Elementos imprescindibles.

Un casco de moto.
6 ó 7 periódicos (si tienen dominical, mejor)
Guantes gruesos de los de sacar cosas del horno.
Un delantal de cuello vuelto.
Un CD con marchas militares.

Elementos de precaución.

Cubo de agua con detergente.
Fregona (hay que leerse antes las instrucciones)
Trapos de cocina (un mogollón)
Caja de gasas.
Caja de vendas.
Caja de tiritas.
Un CD en el que una voz querida, nos cante eso de "Cura sana, culito de rana..."

Proceso y puesta en marcha.

Nos colocamos el casco y el delantal, poniendo el CD de marchas militares a todo trapo, para insuflarnos valor.
Con los periódicos bajo el brazo izquierdo y levantando el derecho hasta la altura del hombro, desfilamos hacia la cocina como si fuésemos un gastador en un desfile.
Para los no versados en temas militares, gastador es el soldado que abre la marcha en los desfiles. Suele ser el más alto.

Para ellos: Ignorar las risitas, rechuflas y cachondeos de vuestros familiares femeninos (la marcialidad no la llevan dentro como vosotros...)

Empapelamos el suelo de la cocina con una triple capa de periódicos.
Nos dirigimos hacia el mueble donde guardamos las latas.
Nos enganchamos los pies con los periódicos y nos damos una chufa monumental contra una esquina de la mesa...¡¡¡NO PASA NADA!!! el casco ha cumplido su misión y no nos hemos dejado los sesos contra la esquina maldita, pero nos ha golpeado en el puente de la nariz y sangramos un poquito...Restañamos la sangre con unos paños de cocina y mientras nos despejamos oímos las marchas militares para infundirnos ánimo.

Con determinación, cogemos una lata ¡¡¡QUIEN DIJO MIEDO, LA MÁS PELIGROSA, LA DE ANCHOAS...!!!
Antes de ponernos los guantes de cocina, separamos con la uña del dedo índice de la mano derecha la anilla de la lata.
Se nos separa la uña de la carne y cual guerrero herido en campo de batalla exclamamos ¡¡¡AAAGGG!!!... Nos ponemos una tirita mientras suspiramos.

Con la uña del dedo corazón de la mano derecha, procedemos a separar la anilla de la lata para su fácil apertura.
Nos ocurre lo mismo... Exclamamos ¡¡¡UYYYY!!! y nos ponemos una tirita mientras lloramos (bajito)
Utilizamos la punta de un cuchillo para separar la anilla de la lata, mientras exclamamos:
¡Seré gilí...!

Con la anilla de la lata un poco levantada es el momento de ponerse los guantes de cocina para evitar cortes innecesarios y peligrosos.

Con los guantes puestos no nos cortaremos al tirar de la tapa de la lata, pero debido a su difícil manejo se saldrá un poco del aceite, se nos resbalará la lata, debido a la fuerza ejercida la lata irá a tomar por saco a la otra punta de la cocina y en su recorrido regará de rico aceite de oliva muebles, paredes, techos y el único trocito de suelo que no cubría el suelo la alfombra de periódicos... ¡Eso sí, nosotros ni una gota (bueno, un poco en la cara...) debido a la protección del delantal de cuello vuelto.
Recogemos las anchoas de la encimera, suelo, paredes y una que se quedó en el techo la despegamos ayudándonos con el palo de la fregona. Las colocamos en un plato y le echamos un poco de aceite (para disimular)

Retiramos los periódicos, pasamos la fregona, nos quitamos el delantal y el casco, y... como somos unos inútiles, no habremos leído las instrucciones de la fregona.

No habremos fregado bien y resbalaremos, dándonos un guarrazo de padre y muy señor mio...
Mientras estamos inconscientes nos vendarán la cabeza con las vendas y las gasas, mientras nos ponen el CD de "Cura sana, culito de rana..."

 

Comentarios (4)
Magnific
1 Jueves, 05 de Marzo de 2009 11:34
Sara
Eva, tus artículos son lo mejor de esta revista, aunque bajo mi humilde opinión debes de trabajar mas los toques de humor. Te recomiendo cualquier película de los Marx o los skets de Tip y Coll.
Ojala todos tubieramos tu talento. Alfonso
¿De qué era la receta?
2 Lunes, 09 de Marzo de 2009 20:23
monines
¿Pero la receta cual era realmente? jajaja

¿Bocata de atún?
SE ME KITO EL HAMBRE
3 Martes, 17 de Marzo de 2009 19:32
amaplamo
ufff menudo lio, y total para abrir una simple lata, jajaja. bsss
no veas como nos ponemos los contenedores
4 Jueves, 19 de Marzo de 2009 00:16
reciclaje
jejej eso digoyo con esta receta yo como contenedor que soy me lo paso en grande me dan comida cada día

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Última actualización el Martes, 03 de Marzo de 2009 01:31