Cómo restaurar una pieza de cerámica PDF Imprimir E-mail
Escrito por patojad   
Martes, 15 de Diciembre de 2009 23:02


Lo primero es verificar que la superficie esté bien limpia. Como no nos interesa esperar mucho para que se seque, le daremos unas pasadas con un algodón mojado en alcohol. Así se eliminan los posibles restos de grasa y suciedad y se garantiza un perfecto agarre de la masilla. Si la pieza es delicada, probaremos primero en un pequeño trozo de la parte trasera o incluso inferior. A veces el alcohol puede deteriorar la pintura original. En ése caso, podemos lavar la zona con agua y jabón neutro, aunque habrá que esperar que seque bien.
Como la superficie es muy pequeña y la masilla sobrante se desperdiciaría, tomaremos lo justo para el desperfecto en cuestión.

 

jarron de cerámica

Amasamos el trozo de masilla epoxi hasta lograr homogeneizar el color. Entonces, tomamos un poco de la masilla y la vamos apretando y extendiendo hasta rellenar el desperfecto. Es conveniente que sobresalga un poco, pues después siempre podremos eliminar el sobrante. Aunque si es una pieza que no podemos lijar o limar, podemos esforzarnos en dejarlo lo más perfecto posible. Es importante extender bien la masilla sobre la superficie para que esté completamente en contacto. De lo contrario, no se pegará adecuadamente.


Una vez endurecida la masilla, podemos trabajarla para lograr un buen acabado. Podremos usar limas, o tacos de liija, como los de la ilustración. Si sois manitas, incluso podréis tallar un poco la masilla, usando un cuchillo o cuchilla afilados, sacando pequeñas porciones de masilla pero tened la precaución de que la cuchilla esté siempre hacia fuera y sujetad por detrás del filo, así si ésta se escapa, no os haréis un desagradable corte. Podemos acabar con una lija muy fina. Remataremos el trabajo con pintura o barniz del color adecuado según el objeto restaurado.


Eso si, recordad que si os esmeráis y lo hacéis sin prisas, el resultado será óptimo. Evitad hacerlo en un momento que estéis estresados/as o con ganas de terminar para hacer otra cosa.
Una sugerencia final: disponemos de masillas epoxi de varios colores y tipos en función del tipo de objeto que queremos restaurar: diferentes tipos de madera, hierro, cerámica… Con un poco de suerte, no tendréis ni que pintar para disimular la masilla.

Aunque si queréis que quede brillante, podréis barnizar.

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Última actualización el Sábado, 02 de Enero de 2010 18:36