Sierras de Soria PDF Imprimir E-mail
Escrito por monines   
Lunes, 01 de Marzo de 2010 16:07

Laguna negraLaguna Negra y Pico de Urbión

Ascenderemos al pico de Urbión, enclavado en el límite entre Soria y La Rioja. Con sus 2229 metros, domina la sierra que le da nombre y es escenario del nacimiento del río Duero.

Nuestro punto de partida es el aparcamiento de la laguna Negra, a 18 kilómetros de Vinuesa, el pueblo más cercano. Hay que dejar el coche y subir andando a la laguna negra, también se puede subir en autobús a partir de las 10 de la mañana por el módico precio de 1 €, pero no merece la pena. Subimos por la carretera durante 1,5 kilómetros hasta que esta se bifurca. Tomaremos el desvió hacia un camino marcado como: “Senda de la laguna negra", que se sitúa a menos de un km.

Una leyenda dice que la laguna no tiene fondo y otras leyendas dicen que en su interior habita un ser que engulle todo lo que cae las aguas. Rodeamos la laguna por la izquierda para superar los cortados de piedra por una paso siguiendo el camino con marcas naranjas. Una vez arriba las vistas hacia la laguna son espectaculares. Nos encontramos aquí arriba con las marcas rojas de un GR que seguimos hacia el norte. Pasamos cerca de una cascada que visitamos y continuamos el camino que poco a poco va cogiendo pendiente hasta llegar a un alto. El camino se desvía a la izquierda y a los pocos minutos llegamos a la Laguna Larga. La senda bordea la laguna y realizamos el tramo más escarpado y pedregoso hasta la cima del pico de Urbión.

El tiempo de ascensión es de unas 2 horas y media. La bajada por el mismo sitio nos costará una hora y media aproximadamente. Existe una variante en la bajada consistente en acercarse al nacimiento del Duero, muy próximo al pico Urbión y regresar a la laguna Negra pasando por la Laguna Helada.

 

 

Puente de Soria

 

Covaleda, ruta de puente a puente

Ruta llana y sin dificultad de 10,5 km que se inicia en el pueblo de Covaleda, en la zona de los picos de Urbión. El punto de referencia es el puente de Soria (donde se puede dejar el coche), un puente de piedra en el margen izdo de la carretera, antes de llegar a la gasolinera. Un panel informativo nos describe la ruta. Pasaremos por varios puentes de piedra y por el paraje del Pozo San Millán, donde el Duero se ensancha y forma una poza. Aquí se encuentran tumbas de piedra de la Edad Media. El último puente es el de Santo Domingo del siglo XII , recientemente rehabilitado. Desde aquí cruzamos el pinar hasta el Raso de la Nava, donde en verano se instala un campamento. Por último podemos regresar por la carretera, o mejor por el pinar, hasta Covaleda.


Laguna CebolleraLaguna de Cebollera

La laguna glaciar de Sierra Cebollera es la prolongación oriental de los Picos de Urbión. Es un desconocido y aislado territorio montañoso en el que todavía se distingue un intenso modelado glaciar.

Desde Soria capital es preciso desviarse por la carretera N-111 con dirección a Logroño. Unos kilómetros después de pasar por Garray hay que localizar la desviación que conduce —por Tera, Rebollar, Rollamienta y Valdeavellano de Tera— hasta Molinos de Razón.

Realizarán la ruta por Molinos de Razón (1138 metros), tomando el curso ascendente del río Razoncillo llegando al circo de las cinco lagunas presidido por la laguna Cebollera, loma del picorzo y el Cebollera (2147 mtrs).


El Chorrón

El acceso desde la carretera SO- 820, que une El Royo con Sotillo del Rincón, está bien indicado en el kilómetro 18,7, (a 3 kms del Royo) aunque el panel anuncia el Aula de la Naturaleza Valle del Razón. Para acercarse al aula, hay que tomar el primer ramal de la pista hacia la derecha, a 700 metros del asfalto. En el camino se ve a la izquierda el Molino de los Ojos, ya sin maquila, adaptado por monjas benedictinas como casa de verano. El molino tiene buen aspecto y muestra en sus muros piedras escritas y curiosos óculos de diferentes formas procedentes de una construcción anterior, que son los que justifican su nombre.

Para buscar la pila del Razón, que surte el chorro fluvial encajado en una grieta de la roca, hay que volver al camino que remonta el valle. El Chorrón está indicado un kilómetro adelante y apenas lo separan cincuenta metros de la pista. Justo antes del surco que concentra el fluir del río, se extiende un lecho de ramblas rocosas, donde el agua se muestra cristalina.

El chorrón en el RazónPor este punto, resulta fácil cruzar el río y adentrarse en el bosque del otro lado, donde son frecuentes los ejemplares de abedul y serbal, junto a chopos, espinos y mimbreras. Es un lugar acogedor, que proporciona numerosos rincones para disfrutar de la vecindad del agua. La pileta natural del Chorrón se ve casi repleta, fresca pero tentadora para el baño. Un paseo por la orilla izquierda del río nos acerca a lugares de belleza singular, donde el Razón se entretiene en pilones tersos, profundos pero de una transparencia sin pliegues.

Un kilómetro aguas arriba del Chorrón hay una captación para abastecimiento, y dos kilómetros adelante, muy cerca del camino, se encuentra el monumental Tilo del Razón, entremezclado en un hayedo. Su tronco tiene un perímetro de más de cinco metros. Otro ejemplar notable, esta vez de haya, se localiza en el barranco de la Sabucosa, que vierte al Razón por su izquierda. La pista remonta el valle del Razón y permite su recorrido sin despistes hasta alcanzar sus fuentes, junto al portillo de los Pinochos. Desde aquella atalaya forestal se domina el cuenco verde del Razón y también la vertiente pinariega de Santa Inés, con la muela desnuda al fondo del Urbión. El regreso hacia el punto de partida puede hacerse por una pista más alta, que discurre por la falda de los Pinochos y se acerca a la ermita de la Virgen del Castillo.

Si se hace a pie, el paseo puede limitarse al disfrute del enclave natural del Chorrón, prolongando la excursión hasta el tilo monumental. Son cinco kms. de fácil andadura


La Fuentona de Muriel

Nos dirigimos hacia uno de los más bellos parajes sorianos, y más visitados. La Fuentona de Muriel, nacedero del río Abioncillo. Desde Calatañazor tomamos la carretera de Muriel de la Fuente. Un camino de tierra, nada más pasar el puente, antes de entrar al núcleo urbano, a la derecha, aproxima al viajero a un refugio. Desde ahí, donde debéis dejar el coche, aguas arriba, cuatrocientos metros separan de La Fuentona, pequeña laguna desde donde el lecho del río mantiene una horizontalidad y una inusual transparencia en sus aguas. Mana a los pies de unas potentes masas calizas, rodeadas, cubiertas por sabinas, pino negral y chopo, además de las plantas propiamente acuáticas.

La fuentona de MurielTodo su entorno está protegido, tanto por su belleza como por su gran valor natural; las amenazas en estos tiempos podrían llegar desde cualquier iniciativa que provocarían la erosión y el deterioro.

Las diez de la mañana es la mejor hora para contemplar el líquido fondo de la laguna así como las truchas que pueblan el río, sobre todo bajo la pasarela que lo atraviesa, y en el paraje "Pozo Peñandía".

Aguas abajo del nacimiento, en la margen izquierda, el Abioncillo asume el aporte de las aguas de la "fuente de la Calabaza": tres grandes chorros, de regular caudal, que desaguan a unos dos metros del cauce, y que drena, como la de "La Fuentona" y "El Cura", el agua que se acumula en todos los materiales calizos del entorno.

Todo el paraje es tan sugerente, que, a buen seguro, si lleváis en la mochila algo para comer, aprovechar para hacerlo en el refugio donde habéis dejado el coche. Si es verano, hasta podréis bañaros en las aguas del río Abioncillo.


Cañón del Río Lobos

El comienzo de la ruta se sitúa en Ucero, población situada entre El Burgo de Osma y San Leonardo de Yagüe. Tomaremos la carretera en dirección a San Leonardo y al poco pasaremos por una antigua piscifactoría que alberga actualmente el centro de interpretación donde podremos informarnos. Poco más de un km después aparcaremos el vehículo en el puente de Ucero donde comienza la ruta.

 

Cañón del río Lobos

 

Esta primera etapa es aproximadamente de unos tres kilómetros: desde el puente de Ucero sobre el río hasta la ermita de San Bartolomé (o San Bartolo, que así también la llaman).

Es el camino más transitado por los turistas, pero no por ello deja de ser un hermoso espectáculo; los paredones calizos que nos acompañaran durante kilómetros. Las formas y el colorido de las rocas despiertan nuestra imaginación.

Una vez en la ermita de San Bartolomé podemos optar por regresar por la zona alta por el alto del puerto de la Galiana siguiendo por cualquiera de las sendas marcadas, o bien continuar la ruta por el cañón del río Lobos hasta el Puente de los Siete Ojos.

Frente a la Cueva Grande que está detrás de la ermita, hay un puente pequeño de madera que atravesaremos para iniciar esta segunda etapa de unos ocho kilómetros aproximadamente. El principio es cómodo gracias a las sendas marcadas, hasta llegar a la espectacular agujerada pared rocosa llamada Colmenar de los Frailes, más adelante nos siguen acompañando los paredones, algunos de ellos hasta el río, lo que hace que se estreche su cauce. Más adelante tendremos que vadear el río varias veces, una de ellas en la confluencia del arroyo de Valderrueda con el río Lobos.

A partir de aquí el cañón vuelve a estrecharse y se hacen las paredes más impresionantes, si cabe. Os saldrán a saludar los buitres leonados, que habitan en los enormes agujeros de las rocas. En la zona de la Fuente del Rincón hay un roquedal de bóveda grande y un acceso que encontraréis bien señalizado en la ladera, es la entrada de la Cueva Negra. Seguiremos la senda que nos baja de nuevo al río y continuaremos por su ribera hasta la zona de Las Fuentes. El cañón se abre paso entre densas masas de pino negral. La senda se convierte ya en una pista que sinuosa atraviesa el río varias veces. El Puente de los Siete Ojos nos acoge en el final de nuestra ruta.

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Última actualización el Martes, 02 de Marzo de 2010 22:42