Creo que me voy a divorciar PDF Imprimir E-mail
Escrito por Aurora Borealis   
Domingo, 05 de Octubre de 2008 22:19

Sentimos que nos disolvemos en la nada cuando el amor se acaba. ¿Qué hace que dos personas que se aman cuando comienzan su relación, se lleguen a odiar después de algunos años?. Podríamos determinar si es verdad  aquello de “que la mayoría desea separarse” y además cuáles son los motivos comunes que argumentan ambos cónyuges para querer hacerlo.

Me voy a divorciar

Cada persona es única pero existen causas comunes en los divorcios, de manera que se podría investigar la forma de encarar este fenómeno con una visión científica. De esa manera podríamos advertir a los jóvenes que desean casarse sobre los resultados obtenidos para evitar que sufran las mismas dificultades con el paso de los años o que por lo menos no caigan en las mismas situaciones que desencadenan problemas sobrevenidos.

Hoy en día el divorcio figura como una de las principales causas de stress, de modo que la consulta al psicólogo es frecuente. Ante una perspectiva de separación, el último intento de reconciliación puede llegar a ser una terapia de pareja. El modo de ver la realidad que tenga cada uno también interviene para tomar esa decisión.

¿Hasta que la muerte nos separe? Hay causas más terrenales que nos llevan a la separación o al divorcio y son simples o complejas según cómo se mire. Infidelidades, celos, indiferencia, dependencia, aburrimiento, una historia que se repite a menudo entre las parejas sin futuro.

No todos perdonamos una infidelidad, pero a veces se puede lograr cuando uno se convence de que se trató de una relación fugaz sin importancia. Este razonamiento está relacionado con los propios valores y la forma de ver las cosas. Aunque si el problema es de fondo y la infidelidad es complementaria o consecuencial cambia el asunto.

Los celos indican inseguridad y baja autoestima. Alguien que no está seguro de si mismo y que se subestima está proyectando los mismos sentimientos de autovaloración en el otro, imaginando la posibilidad del engaño con otro u otra de mejor imagen. Si se lograra dominar los celos, aumentando la seguridad en si mismo y elevando la autoestima, podría cambiar el desenlace de la relación. La indiferencia muchas veces es subjetiva, y la experimentan principalmente las personas dependientes y posesivas que pretenden demasiada atención; y también cuando alguno de los dos no puede demostrar afecto en forma convencional.

Pero el amor se puede demostrar de muchas maneras a veces más originales que las que conocemos. La dependencia es inmadurez y se cura con una buena terapia. Las crisis ayudan a crecer porque rompen viejas estructuras y consolidan nuevas más maduras.

Afortunadamente, la persona inmadura es inestable y no se compromete fácilmente, de manera que es poco probable que llegue a contraer matrimonio. Pero si así fuera, mantener una relación estable es algo que le permitirá crecer y aprender a hacerse cargo de las responsabilidades y a no aferrarse a su pareja o quizás todo lo contrario.

Hay muy pocas parejas que se separan por problemas económicos solamente, como por ejemplo frente a una crisis que les cambia el estilo de vida, porque esta nueva situación puede ser la oportunidad para unirlos más. En muchas ocasiones el aburrimiento en la pareja se vincula con la falta de crecimiento personal. Se tiende a proyectar en la pareja el estancamiento del propio desarrollo que por alguna otra razón no se está efectivizando. Si el que se aburre toma conciencia de esta situación se podría evitar una separación o por lo menos se haría algo importante por intentar salvarla.

La persona ansiosa está siempre aburrida y tiene que vivir cambiando constantemente para calmar su ansiedad. Se aburren de la pareja, de las responsabilidades, de los compromisos, de los trabajos, pero en el fondo están deprimidos. Y la depresión es otra historia.

 

Comentarios (3)
cada día más
1 Jueves, 06 de Noviembre de 2008 23:45
patojad
La verdad es que no se bien porque motvo los divorcios se multiplican.
Tan difícil es convivir con otras personas?
Nos hemos vuelto muy exigentes?
No sabemos ayudar a la pareja?
Hemos perdido ilusiones por recuperar aquello que perdemos?
no se, son muchas dudas sobre este tema, pero como es normal habrá muchos casos en que el problema es que no se tenía que haber iniciado esa relación
yo tampoco entiendo el exceso de rupturas.
2 Sábado, 08 de Noviembre de 2008 00:32
Conchi Perez
a veces el problema se hace intolerable y no hay
otta salida. Pero en general la gente tiene poco espiritu de sacrificio, se tira a veces demasiado pronto la toalla, y no se pelea tanto para que las cosas funcionen, a veces la pareja nos falla pero a veces eres tu mismo el que decepciona y no lo podemos evitar somos humanos.
¿Por qué te casaste entonces?
3 Jueves, 20 de Noviembre de 2008 09:07
Aurora Borealis
No se puede decir tan a la ligera pues haberlo pensado antes, porque el divorcio es mucho más que una simple decisión. Cuando uno sabe como mínimo realmente lo que no desea en su vida, entonces es cuando empieza a tener bastante claro lo que sí, y para ello debe vivirla, aunque sea aprendiendo de sus errores, pero sobre todo, subsanándolos una vez que toma consciencia de éstos.

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Última actualización el Jueves, 13 de Noviembre de 2008 14:01