El parque PDF Imprimir E-mail
Escrito por ALFONSO   
Martes, 07 de Diciembre de 2010 23:21

Era la tercera vez que nos reuníamos en este mismo sitio. Un parque muy céntrico de la ciudad, conocido de todos,  pero,  pensándolo fríamente muy lejano de nuestros domicilios.  Nunca me había parado a pensar el porqué de dicha elección. Imagino que porque el sitio era bonito, tranquilo, romántico, se podía pasear durante horas debido a su dimensión o por la lejanía a nuestros ambientes que nos daba tranquilidad y anonimato.

El parqueTodo esto le daba un matiz perfecto para permanecer durante horas en un banco charlando de cosas y gustos en común, viajes, aficiones, vamos conociéndonos.  Para que la juventud lo entienda es lo que en la actualidad se llama Messenger o Facebook  pero en vivo,  utilizando todos los sentidos. Viendo, tocando, oyendo, oliendo y …

Si saboreando. En esta tercera cita y sin previo aviso me besó. No sé cómo pasó. Ni de que hablábamos. No recuerdo si como en las películas hubo un pequeño momento de silencio y su posterior lento acercamiento. No recuerdo ese sentimiento irrefrenable y compulsivo de la atracción sexual.

Tengo una laguna en la memoria. Recuerdo el momento de estar hablando de un día de playa y mi siguiente recuerdo es tener a una chica pegada a mis labios introduciendo su lengua en mi boca. Recuerdo la sensación instintiva de apartarla y pensar pero qué coño está haciendo. Por suerte mi cerebro siempre ha sido más rápido que mis acciones. Besugo esto es un beso. Es una chica besándote. Es tu primer beso.

Siempre me han considerado una persona fría, pero lo cierto fue que en mi primer beso, durante los primeros cinco minutos, estuve sopesando el  porqué de ese beso. Si la saliva de Eva tenía miles de bacterias. Donde ponía la nariz. Que hacía con mi lengua. Y con mis manos. Le abrazaba o le tenía que acariciar la espalda u otras partes del cuerpo. Abro los ojos o los cierro. Mi cerebro funcionaba independientemente de mi cuerpo. Era como si un científico estuviera dando vueltas a nuestro alrededor y estudiara estupefacto el acto que estaban realizando dos miembros adolescentes de la raza humana capitulo uno.

El beso

 

La suerte que tuve fue que para Eva no era la primera vez y sabía perfectamente que hacer y cómo.  Se dio cuenta de mi inexperiencia y me guió en todos mis actos intentando que yo no me diera ni cuenta.

Después de esos cinco minutos de desconcierto apagué mi cerebro y realmente empecé a disfrutar de lo que los humanos llamáis beso. Impresionante. Podría decir sin exagerar que estábamos horas disfrutando y sintiendo todo inexplicable de un beso. El amor es un sentimiento inexplicable.


Moraleja: Pasa del feisbuc y pon un parque en tu vida.

Comentarios (3)
no se pueden tener dudas
1 Jueves, 09 de Diciembre de 2010 16:42
vecino
En esos momnetos no hay dudas el cuerpo va solo, las manos actuan velozmente y tu organismo se descompone en miles de conexiones neuronales apunto de explotar
que poeta!
2 Jueves, 09 de Diciembre de 2010 21:18
conchita perez
me encanta el romanticismo del vecino.
El beso
3 Miércoles, 15 de Diciembre de 2010 00:21
Chica
El beso es algo que sin decir una palabra dice tantas cosas. Me gusta.

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Última actualización el Miércoles, 08 de Diciembre de 2010 22:13