Mi amigo PDF Imprimir E-mail
Escrito por ALFONSO   
Domingo, 03 de Abril de 2011 09:23

Hace más de veinte años en el típico enfrentamiento de chulitos de discoteca conocí a Alberto. Él era el chulito número uno, guapito, atlético y extrovertido, llevaba la voz cantante de su grupito de chulitos. El otro era yo.

 

Mi amigo


En menos de tres meses nos convertimos en íntimos, cosa que dura hasta la actualidad. Podría decir que es mi mejor amigo. Salimos todos los martes y jueves a correr, casi todos los fines de semana cenamos en casa de uno o del otro. Viajes, excursiones, salidas casi siempre juntos. Esta relación no se ha enfriado fundamentalmente porque su mujer no me ha visto como una competencia, como le suele pasar a todas las novias con los amigos de sus novios, hay que apartarlos, él es mío y los amigotes lo arrastran al lado oscuro de la fuerza.

Ella no, no me consideraba un peligro, muy al contrario me aceptó como uno más de la pareja. Un ejemplo claro es que me fui de viaje de novios con ellos. Bueno puntualizo. Tenían que esperar una semana para que saliera su viaje y aprovechamos ese tiempo para hacer un pre viaje de novios a Lisboa.

Por supuesto vivimos en la misma calle, a escasos cincuenta metros un patio del otro. Esto y también mi fantástico horario de trabajo facilitó a que hace unos años, todos los miércoles fuera a recoger a Albertito, el único hijo (de momento) de mis amigos, al colegio, debido a que ese día ambos terminaban su jornada de trabajo más tarde de las siete. Y quien mejor que su tío favorito para malcriarlo. Tengo la típica habitación que en la puerta los niños se quedan con la boca abierta. Sólo me falta el Dragón Khan. Libros, cuentos, tebeos, consolas, proyector, música. El sueño de todo niño o adolescente de cuarenta años.

Alberto amplió responsabilidades en el trabajo dado que esto llevaba una sabrosa ampliación de su nómina pero claro también una gran ampliación de su horario de trabajo. Y como suele pasar a Eva le tocó encargarse del niño.

Empezamos a establecer la rutina de que los miércoles cuando pasaba a recoger a Albertito, debido a que éste no había forma de sacarlo de la habitación, estos se quedaban a cenar. Y luego, hasta las diez que es cuando se iban, el niño hacia sus cosas en la habitación y nosotros en el comedor apurábamos una copa de vino y hablábamos de lo cara que está la gasolina o del error de principiante que cometió Einstein en su teoría sobre la electrodinámica de los cuerpos en movimiento.

Y claro, tanto va el cántaro a la fuente que Alfonso se cepilló al cántaro.

Y ahora me encuentro en la situación de que los miércoles me acuesto con Eva, los sábados hago una salida en bicicleta con Alberto y los domingos todos juntos comemos una paella como toda familia valenciana que se precie.

 

 

Mis amigos


Pienso que al único que hacemos daño es al niño, que pasa demasiadas horas delante de las consolas. Eva sigue enamorada de Alberto y éste de ella, de hecho creo que van a buscar su segundo hijo. Estoy seguro que si alguna vez Alberto se entera lo entenderá porque entre Eva y yo no hay nada. Yo sólo sirvo como válvula de escape, como confesor de los problemas del día a día. Y en ningún momento me siento utilizado, al contrario son mis amigos, son mi familia.

 

Comentarios (3)
eso es una buena amistad
1 Lunes, 11 de Abril de 2011 21:11
chuso
una amistad pero con derecho a roce, de todas maneras el que no lo va a entender nunca es tu amigo , el dia que se entere perderás todo
Pregunta
2 Viernes, 15 de Abril de 2011 09:50
(Alfonso)
¿Entonces chuso opinas que no se lo tengo que decir a mi amigo?
respuesta a Alfonso
3 Lunes, 25 de Abril de 2011 12:48
chuso
MI opinión es que tienes que cambiar de mujer y buscar otra que no tenga compromiso, que seguro que encuentras otra que reuna las condiciones que te apetecen para compartir buenos momentos y olvides esta buena etapa dejando un hueco en tu recuerdo.

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Última actualización el Domingo, 03 de Abril de 2011 09:31