| Origen del vibrador |
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| Escrito por Eva picadillo |
| Sábado, 31 de Enero de 2009 14:49 |
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Fíjate por donde, con lo preguntona que soy y hasta esta mañana no se me ha ocurrido... ¿quién invento el vibrador? ¿por qué se inventó? Así que, he buscado a San Google y le he hecho la preguntita... curiosa historia tiene el aparatito. Pues resulta que, allá por el año 1880, Joseph Mortimer, médico británico, fue el padre de la criatura. ![]() ¿Y porqué a este señor se le ocurrió la idea? Pues mu sencillo, por aquel entonces se suponía que las mujeres sufríamos una enfermedad llamada “histeria femenina” (“enfermedad del útero ardiente”) que provocaba ansiedad, irritabilidad y fantasías sexuales. Cansado de tener que aplicar él mismo el tratamiento (consistente en un masaje en el clítoris hasta que la paciente alcanzaba el orgasmo) se puso manos a la obra y fabrico una herramienta terapéutica que realizara dicha función.
Ahora viene lo chungo, por el año 1952 se declaró que la “histeria femenina” NO era una enfermedad. Por otro lado, las películas porno empezaron a utilizarlo como juguete sexual... así fue como cambio por completo la imagen que tenía la gente de estos “utensilios terapéuticos”. ¿Os ha parecido curioso?... a mí, desde luego, mucho.
Comentarios (2)
Los primeros parecen pecado
1
Sábado, 14 de Febrero de 2009 10:10
Aurora Borealis
No veas con los primeros vibradores, dan miedo, con lo bonitos que son ahora, plateados, de colores y texturas tan agradables, sabores, vamos, todo un Mundo por descubrir. Menos mal que avanzamos en todo, hasta en el placer del autoplacer.
seguro que estos cachibaches dan placer?
2
Miércoles, 18 de Febrero de 2009 09:41
Conchi Perez
que cuco el que trataba los problemas de hiteria, lo cierto era que viendo los arquetipos que daban placer mejor ese alma caritativa.jajaja
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| Última actualización el Sábado, 31 de Enero de 2009 14:55 |




Estos “tratamientos” comenzaron a ser muy populares (pos no me explico muy bien el porqué). Alguien vio un filón de oro y comenzó a comercializarlo como aparato doméstico. Las revistas y catálogos de costura y moda también los incluyeron como “máquinas de masaje antiestrés” (el nombrecito, cuando menos, resultaba atractivo).